miércoles, 29 de junio de 2016

Cómo somos los padres del Siglo XXI?


Cómo somos los padres del Siglo XXI? La psicólogo chilena Pilar Sordo se dedica a hacer investigaciones sobre el comportamiento y conducta de las personas y da charlas y conferencias en colegios para ayudar a los padres a reflexionar acerca de cómo están criando a sus hijos.
En esta oportunidad que quiero resaltar el dia de hoy, Sordo nos habla de cómo eran los padres del Siglo XX a cómo somos los padres de hoy en día. Cuenta que antes los niños le tenían miedo a los padres y ahora son los padres los que le tienen miedo a sus hijos, lo cual puede parecer exagerado y duro de escuchar, pero da ejemplos de situaciones que a muchos nos suenan familiares que irremediablemente invitan a la reflexión.
Pilar Sordo hizo una investigación con niños y adolescentes sobre las inconsistencias de los padres, la cual arrojó resultados interesantes acerca de lo que tenemos interiorizado sobre lo que es ser "buenos o malos padres". Señala la importancia de expresar las emociones desde pequeños, la importancia de la risa y el llanto, la interpretación de las emociones por culpa de la tecnología y la dificultad de la comunicación directa. Invita a reflexionar sobre cómo combinar la educación y los valores que recibimos con el agregado de las cosas positivas que nos da la tecnología.
Expresa que para educar se necesitan tres cosas fundamentales: ternura, firmeza y fuerza de voluntad; estas cosas se activan 1. enseñando a nuestros hijos a agradecer todo lo que tienen por muy simple que sea, 2. utilizando siempre un lenguaje positivo y 3. conversando mucho con los hijos, haciéndoles preguntas acerca de todo lo que hacen. La comunicación con nuestros hijos es vital para conocerlos y así poder ayudarlos y entenderlos.
Indica también que los padres conocemos nuestros propios errores y que por esta razón debemos estar preparados para escuchar reclamos de parte de nuestros hijos y consejos de parte de sus profesores y/o terapeutas.
Destaca la importancia de enseñarle a nuestros hijos el valor de las cosas y que todas las experiencias tienen consecuencias. 

El video es largo, pero no tiene desperdicio de principio a fin. Espero que al verlo se cumpla con el objetivo principal que es reflexionar acerca de la manera en la que estamos educando a los niños y cómo corregir nuestros errores como padres. Se puede ver en el siguiente enlace.



Ver también: 




martes, 28 de junio de 2016

Qué hacer cuando los niños no quieren comer?



Para muchos padres los momentos de alimentación se vuelven estresantes y hasta se pueden convertir en una guerra continua si sus hijos no quieren comer.
Son varios los motivos por los cuales los niños no comen, y, dependiendo de la edad, lo expresan con rabietas, llantos y gritos, generando un clima poco agradable en el hogar.


Causas por las que los niños no quieren comer:
  • Si están enfermos. 
  • Miedo a la alimentación. Ocurre por alguna situación traumática asociada a la alimentación.
  • Tamaño de las raciones. Como padres creemos que comen poco, cuando en realidad comen la cantidad adecuada para su edad.
  • No les gusta lo que están comiendo. Ocurre por sensibilidad a olores, sabores, colores y texturas de los alimentos.
  • Quieren hacer otra cosa. Ocurre si están jugando, viendo la tele o si están alterados.

Qué hacer cuando los niños no quieren comer?
  • Crear el habito respetando los horarios de las comidas.
  • Los niños deben comer siempre en el mismo sitio, deben tener una silla adecuada a su edad.
  • Proporcionarles una alimentación variada desde temprana edad, introduciendo poco a poco alimentos diferentes para que el paladar se acostumbre a sabores y texturas.
  • Tener paciencia y no alterarse si no quieren comer. No obligarlos. Si dejan muchos alimentos en el plato y se rehúsan a seguir comiendo, retirarles el plato y ofrecerselo de nuevo en la cena tal como lo dejó.
  • Evitar elementos distractores como la tele o juguetes a la hora de comer.
  • Hacer atractivos los platos variando las formas de los alimentos.
  • No utilizar los alimentos como premios o castigos; no son una herramienta para disuadir.


La hora de la comida es un momento apropiado para la socialización, el diálogo y la relación afectiva con nuestros hijos. Un ambiente adecuado a la hora de comer evita que el niño se altere y que los padres se estresen, creando así un clima armónico para poder estimular al niño a valerse por sí mismo durante la comida, a que se interese y tenga apetencia por la misma.

lunes, 27 de junio de 2016

La importancia del deporte en los niños



El deporte y la actividad física son un medio formativo inmerso en el contexto educativo y del desarrollo del niño.
Las ventajas y beneficios del deporte no solo involucran al aspecto físico sino también a lo psíquico y lo social.


El deporte en los niños permite:
  • Generar hábitos saludables.
  • Aprender a manejar logros y fracasos.
  • Entender el valor de la práctica para mejorar el rendimiento.
  • Entender el concepto de justicia e injusticia.
  • Favorecer la autodisciplina y el cumplimiento de normas.
  • Evitar el sedentarismo.
  • Mejorar las habilidades sociales.
  • Perfeccionar las habilidades físicas.
  • Favorecer la atención y concentración.
  • Internalizar valores.
  • Competir sanamente.

Consejos para los padres:
  • Motivar a los hijos a practicar algún deporte, según su edad.
  • No obligar a los niños a hacer un deporte que no les guste.
  • No obligar a los niños a ejercitarse más allá de su capacidad.
  • Inculcar en los hijos la competencia sana.
  • Mantener buenas relaciones con los entrenadores.
  • Acompañar a los hijos a sus actividades deportivas, entrenamientos y competencias.
  • Ayudar a los niños a manejar los triunfos y los fracasos.
  • Ser consecuentes con la actividad deportiva a la que apuntan al niño.
  • Proporcionarles juguetes deportivos: pelotas, bates, raquetas, patines, etc.

El deporte es uno de los caminos que tenemos los padres para poder formar y educar, favoreciendo y permitiendo así el crecimiento del niño en todas sus formas.


viernes, 24 de junio de 2016

La importancia de la música en los niños



La música se encuentra a nuestro alrededor, desde el sonido del viento, el canto de los pájaros, el sonido del mar, hasta las canciones que suenan en la radio. Podemos ayudar a nuestros hijos a desarrollar su habilidad de escuchar y su creatividad a través de los sonidos y la música. Al incluir la música como parte de su educación, los niños disfrutarán momentos de alegría y estaremos fortaleciendo sus aptitudes para aprender y socializar.


La música en los niños permite:
  • Aprender sobre el mundo que los rodea.
  • Generar coordinación.
  • Construir el lenguaje.
  • Reforzar aprendizajes.
  • Socializar.
  • Despertar la creatividad.
  • Comunicar sentimientos y emociones.
  • Desarrollar la motricidad.

Consejos para los padres:
  • Proporcionar a los niños mucha música desde bebés. Cantarles y colocar música en casa y en el coche.
  • Llevarlos a musicales en cines o teatros, conciertos infantiles, etc.
  • Proporcionarles juguetes de instrumentos musicales y micrófonos.
  • Dejar que participen en clases de música, canto, baile, etc.

La música favorece la capacidad de atención y concentración de los niños, estimulando la memoria y el análisis. Entonar canciones a los bebés y escuchar música con ellos estimula su inteligencia emocional. 
Escuchar distintos tipos de música ayuda a aprender, reconocer y disfrutar.


jueves, 23 de junio de 2016

Qué hacer cuando un hijo tiene que repetir el curso?



Los padres siempre queremos lo mejor para nuestros hijos: que sean felices, que crezcan sanos, que no les falte nada, y que saquen buenas calificaciones en el cole.
Cuando llega el final del año escolar siempre esperamos ese reporte de calificaciones con ansiedad y puede ocurrir que nuestros hijos no hayan rendido lo suficiente para poder pasar al siguiente curso. Esto suele llenar de frustración y remordimiento a los padres y en los niños hay sentimientos de tristeza y vergüenza.
Cuando un niño no pasa de curso hay que analizar las causas por las cuales debe repetirlo y buscar soluciones para que el siguiente año escolar sea mejor.


Causas o motivos por los cuales un niño repite el curso:
  • Edad cronológica. Debemos tomar en cuenta siempre que cada niño tiene un ritmo diferente de aprendizaje y si se le agrega que entra con la edad justa al curso que se le asigna, es muy probable que tenga que repetirlo, ya que no alcanza la madures suficiente requerida para enfrentarse al siguiente curso.
  • Cambios. Desde cambios en el hogar como divorcio de los padres, pérdida de un ser querido, mudanzas, etc; hasta cambios físicos (pubertad, adolescencia).
  • Dificultades auditivas, visuales, alimenticias, entre otras.
  • Capacidad de atención, retención y concentración.
  • Hábitos de estudio.
  • Disciplina.
  • Problemas con compañeros del colegio.

Qué hacer cuando un hijo repite el curso?:
  • Evitar los regaños, castigos y descalificaciones.
  • Evaluar las dificultades que el niño tuvo durante el año escolar.
  • Evaluar lo que como padres dejamos de hacer para ayudarlo durante el año escolar.
  • Buscar ayuda profesional para evaluar al niño física y psicologicamente (pediatra, psicopedagogo, terapista conductual, etc).
  • Acoger con tranquilidad y comprensión los sentimientos de frustración, vergüenza o rebeldía del niño.

Consejos para evitar que los niños repitan el curso:
  • Descartar algún impedimento visual o auditivo en el niño antes de que comience el año escolar.
  • Establecer horarios, rutinas y límites.
  • Tener un lugar correctamente ambientado para hacer los deberes escolares. Este debe estar iluminado y sin elementos que puedan distraer al niño.
  • Ayudarlo con los deberes escolares, mas no realizarlos. 
  • Enseñarle técnicas de estudio.
  • Inculcarle el hábito de la lectura. Los niños deben leer entre 15 minutos y 1 hora por dia, dependiendo de la edad.
  • Ser puntual a la hora de llevarlo al colegio. Si llega tarde se pierde las primeras indicaciones de su profesor y se sentirá perdido y confundido durante toda la jornada.
  • Mantener una buena relación con sus profesores y seguir sus consejos.
  • Vigilar sus sentimientos y emociones con respecto al colegio y a sus compañeros de clase.

Reprobar un año escolar no debe ser visto como fracaso, solo es un signo de que nuestros hijos necesitan ayuda. Hay que aprovechar esta situacion para entenderlos más, acercarnos más a ellos y apoyarlos con sus fortalezas y debilidades.